martes, 23 de septiembre de 2014

A pulso.


Podría escuchar amanecer con música de fondo.Latidos fuertes marcando un compás que se destiñe con el paso del tiempo.Lento,rápido, moderado, eso no importa.Precisión.
Engalanado con tono azulado, como el mar que se oye de fondo, también con amarillo, haciendo honor a un cuero fuerte y abatido a cada nota.Y blanco, un blanco puro signo de elegancia, se deja destacar entre aquel alboroto, respaldado por el continuo latir de un bombo.










Blanco altivo.

Eleva los pies, mira hacia al público y sonríe. Es realmente sencillo, hacia atrás no hay más, una tela de sueños en forma de niebla espesa recubre las lágrimas derramadas por mil ojos. Mil ojos desafiantes y tenebrosos luchando por un escenario común.